Monday, March 31, 2008

This is mexican spanish.

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This song is called in spanish "El Gato Viudo", from Chava Flores. The animation is great, and the song is so funny, but if you don't know spanish very well, you might not understand few things.




Lyric: El Gato Viudo - Chava Flores:

Cuando la luna se pone regrandota
Como una pelotota y alumbra el callejón
Se oye el maullido del triste gato viudo
Y su lomo peludo se eriza con horror

Pero no falta quien mande un zapatazo
Que salga hecho balazo a quitarle lo chillón
Y en el alero del místico tejado
El gato se ha quejado cantando esta canción

Gato:
Para curar mi mal de amores
Dijeron los doitores que no había salvación
Ora me dicen gato viudo
Porque una gata pudo quitarme lo chiquión

Antes sacaba del mandado
Me daba pa´ mi helado, mi cine y mi jurbol
Ora con lo que me ha pasado
Me tiene más enfriado que un hielo de jaibol
Con esta triste y maullida serenata
La noche es una lata, no duerme el más gallón
Salió una vieja con cuetes, crema y bata
Y le pidió a la gata tuviera compasión

Pero la indina se hace la remolona
Pos' dice la patrona que ya no dé jalón
El pobre gato está pagando el pato
Allá va otro zapato y allá va otra canción

Gato:
Para curar mi mal de amores
Dijeron los doitores que no había salvación
Ora me dicen gato viudo
Porque una gata pudo quitarme lo chiquión

Antes sacaba del mandado
Me daba pa´ mi helado, mi cine y mi jurbol
Ora con lo que me ha pasado
Me tiene más enfriado que un hielo de jaibol

Some vocab:
pa' - Para (For)
jurbol - Fútbo (Soccer)
Ora - Ahora (Now)
Jaibol - Highball (I think you know what it is, if not you can look for it)

Should I translate everything in english?

Facebook, Tagged, Hi5.... what else?

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Ok, I started all these things because I didn't want to fell like I'm getting old. I wanted to be updated with the new Internet things, but... IT'S TOO MUCH!!!!!!!!! Too hard to administrate and too much time to update everything!!! I didn't register to Hi5 even though I got an invitation. It's good to know... but I had enough for a while. I'll just stay with blogger and facebook, nothing else.

I quit... for now.

Friday, March 28, 2008

¿ME AMAS? APACIENTA MIS OVEJAS

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¿ME AMAS? APACIENTA MIS OVEJAS

Palabra / Juan 21:1-25
V. Clave / Juan 21:15

Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos.

En ésta palabra se manifiesta el amor de Jesús hacia sus discípulos que les quiere restablecer. Ellos estaban hundidos en la decepción al ver cómo Jesús moría en la cruz. Ellos habían tejido un sueño durante tres años, y esos sueños se habían desvanecido. Ellos no recordaron las palabras de Jesús que les había advertido con tiempo que estas cosas sucederían, y solamente cayeron en depresión. También, a pesar de que después de haber resucitado Jesús en persona se había aparecido a sus discípulos, ellos guardaron esto como mera fantasía en su corazón. Tal vez pensaron que había sido un sueño, pues no habían podido dormir bien por causa de su tristeza. En especial Pedro estaba desconsoladoramente triste. Él mismo había dicho con su boca que no dejaría sólo a Jesús, y que estaba dispuesto a dar su vida por él. Pero a la mera hora, él negó a Jesús tres veces. Entonces tendría un dolor muy fuerte en su corazón y le remordería la conciencia. Cada vez que cerraba los ojos recordaría la escena donde negó rotundamente ser discípulo de Jesús, y vería los rostros de la gente apuntándole, y en ello despertaría. Y así sucedería cada vez que cerraba los ojos. Quería sacarse ese suceso de su cabeza, pero no podía. Finalmente, Pedro decidió ir a pescar. El quería olvidar sus últimos tres años. Se sentía un gran fracasado. Pensaba: ‘¿De qué sirvieron éstos tres años? Cuando Pedro fue, otros seis discípulos que estaban con él le siguieron. Pero esa noche no pudieron pescar nada. Ahora eran más que fracasados. Habían fracasado como discípulos de Jesús y ahora habían fracasado como pescadores. Entonces, cuando iba amaneciendo, se apareció Jesús en la playa.

¿Qué hizo Jesús? Les dijo: “Hijitos, ¿tenéis algo de comer? (v.5) Jesús les llamó hijitos. Jesús no les regañó a éstos discípulos por estar derrotados, ni les reprochó haberle abandonado. A pesar de su fracaso, Jesús les vio con el propósito con el cual Dios les había establecido para que fueran pastores para todas las naciones. Por otro lado, los discípulos estaban tan inmersos en sus pensamientos de fracaso que no pudieron reconocer a Jesús. Cuando oyeron la pregunta que les fue hecha, ellos respondieron que no. Entonces Jesús les mandó a que echaran las redes a la derecha y hallarían. Así lo hicieron ellos y en el versículo 6 manifiesta que eran tantos los peces que no podían sacar la red. Al ver esto, Juan reconoció que era Jesús quien les había dicho esto. Él recordaría el evento que sucedió en los primeros días cuando apenas comenzaban a seguir a Jesús. Luego le comentó a Pedro. En ése momento él también recordaría aquel suceso hace tres años. Entonces Pedro se vistió y fue hacia Jesús. Aunque él había fracasado abandonando y negando a Jesús, él tenía bien claro quién era Jesús. Siendo Jesús el Hijo de Dios, Pedro no podía estar delante de Jesús con cualquier facha. Él se vistió bien a pesar de que debía echarse al agua a nadar, porque Jesús es el Príncipe Celestial, y Pedro sabía que debía estar bien vestido ante su presencia. Aunque Jesús les había dicho a los discípulos que ellos eran sus amigos, Pedro reconoció que antes que amigos Jesús era su Maestro, su Cristo, su Rey, a quien le debía todo su adoración y respeto. Aunque antes Pedro falló, ésta vez no se equivocó, sino que tuvo una actitud muy correcta.

Cuando Jesús les mandó a que echaran las redes a la derecha de la barca, quiso ayudarles a salir del fracaso como pescadores. Ahora, ya que habían llegado a la playa con todos los peces, Jesús les quiso restablecer de su fracaso como sus discípulos. Cuando ellos llegaron a la playa, vieron que ya estaban puestas las brasas, un pez y pan. Pedro, aunque había sido el primero en llegar, estaría solamente parado con la mirada hacia las brasas. Estaría como un niño que hizo algo malo y está delante de su padre. Él quería decirle algo, lo que sea, pero las palabras no salían de su boca por causa del nudo que tenía en la garganta. Aunque estaba emocionado de ver a Jesús, el sólo recordar aquella noche en que negó tres veces a Jesús, le harían que tuviera ganas de llorar. Él no podía ver a Jesús frente a frente. De igual manera, los otros discípulos que llegaron después, bajarían de la barca, pero ninguno se atrevería a hacer algún comentario. Entonces Jesús les dijo: “Traed de los peces que acabáis de pescar.” (v.10) Pedro inmediatamente fue, subió a la barca y sacó los peces. Dice el versículo 11 que habían sido ciento cincuenta y tres. Después Jesús les dijo: “Venid, comed.” (v.12) Éstas palabras eran la invitación de Jesús a sus discípulos a estar en su amor, en su gracia y en su perdón.

Todas las cosas en el mundo cambian. El universo cambia. La política cambia. La sociedad cambia. El amor de los hombres también cambia. El que ayer me caía bien, mañana me puede caer mal. Pero una cosa no cambia, esto es el amor de Jesús. Su amor es siempre fiel. Es en lo único que podemos confiar que nunca cambiará. El apóstol Pablo pudo expresar muy bien éste amor de Jesús en Romanos 8:38, 39: “Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

A través de éste desayuno, los discípulos estuvieron felices y en paz, pues recibieron el amor del perdón de Jesús. Ellos fueron levantados cuando cayeron en la decepción y el sentimiento de fracaso. Pero había uno que todavía llevaba una carga pesada, éste era Pedro que en su interior todavía sufría por haber negado a Jesús públicamente. Por eso Jesús habló sólo con Pedro. Él le dijo: “Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos?” (v.15) Viendo una serie de televisión llamada Shark, cada vez que están en la corte, cuando los fiscales o los abogados hacen una pregunta sobre algo muy delicado en la vida de los testigos, éstos inevitablemente lloran y tardan rato en responder, no importa qué tan rudo y varonil parezca el testigo. De la misma manera, cuando Jesús hizo esta pregunta a Pedro, sentiría que su corazón se retorcía y el nudo en su garganta era un nudo ciego que no lograba encontrar cómo desatarlo. Si Jesús hubiera preguntado esto a Pedro antes de su arresto, Pedro, sin dudarlo ni un solo segundo, hubiera gritado a los cuatro vientos que le amaba incondicionalmente. Pero ahora le era imposible. Él solamente pudo responder: “Sí, Señor; tú sabes que te amo.” (v.15) Pedro quiso manifestar clara y sinceramente que amaba a Jesús, pero por causa de sus actos pasados no se sentía capaz de reconocer que amaba a Jesús. Se sentía indigno de ese amor. Pero también él confió en que el Señor conocía su corazón. Él le dijo: “…tú sabes que te amo. Ésta respuesta de Pedro era de un hombre que había madurado. Él ya no contestó emocionalmente, sino que reconoció que el Señor conoce los corazones de los hombres y él no le puede esconder nada. Él reconoció que no era digno del amor de Jesús, pero que le seguía amando.

Por otro lado, Jesús no regañó a Pedro. No le dijo: ‘Ya ves, te dije que oraras para no caer en tentación y no me hiciste caso. No le reclamó por haberle negado. Jesús quiso restaurar la relación de amor entre Jesús y Pedro. Jesús se acercó primero a Pedro. Pedro por sí mismo no era capaz de hacer nada para restaurar la relación con Jesús. Por eso Jesús se acercó a él. Luego, Jesús no le recriminó nada, sino que le ayudó a confesar su amor por Jesús. Luego, Jesús le dijo: “Apacienta mis corderos. Jesús le da una dirección de vida a Pedro y le dice que si le ama, sea el pastor de sus ovejas.

Pedro había negado a Jesús tres veces, y Jesús le preguntó tres veces a Pedro que si le amaba. Así Jesús hizo que Pedro se levantara por completo de su fracaso pasado, y ahora le impulsa a ir hacia delante. A través de esto aprendemos, primero que Jesús quiere que le amemos incondicionalmente. El primero y el más grande mandamiento es amar a Dios con todo nuestro corazón, con toda nuestra mente, con toda el alma, y con todas nuestras fuerzas. Por eso primero Jesús le preguntó a Pedro si le amaba más que a éstos. Éstos son todo lo demás, aún nuestra propia vida.

Segundo, Jesús quiere que seamos pastores de sus ovejas. Cada vez que Pedro afirmó su amor a Jesús, Jesús le mandó a apacentar a sus ovejas. Durante tres años Pedro había crecido como oveja, pero ahora era tiempo de ser pastor. Ya era tiempo para que él siguiera los pasos de Jesús, y tuviera amor por aquellos que no conocían la palabra. Era tiempo de que fuera imitador de Jesús, y en lugar de buscar su propio bien, buscara el bien de otros, que fuera un buen pastor que esté dispuesto a dar su vida por las ovejas.

Tercero, Jesús quiere que crezcamos espiritualmente mediante las pruebas. A través de ésta prueba Pedro pudo crecer reconociendo que Jesús le conocía mejor que él mismo. Él ya no dependió en sí mismo, sino que dependió en Jesús. Ésta fue la base del crecimiento de Pedro. Por eso en su primera epístola pudo escribirles a los cristianos de aquel siglo: “…para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo…” (1P. 1:7) Él mismo experimento que las pruebas purifican la fe.

Finalmente en los versículos 18 y 19, Jesús le declara cómo va a ser su vida. Antes él hacía lo que quería. Pero conforme creciera en la fe, él tendría que controlar su propia libertad y vivir negándose a sí mismo para servir a otros y ayudar a otros. Él debía controlarse a sí mismo para dejar a un lado sus emociones y deseos humanos, y en lugar de éstos, servir a la voluntad de Dios y buscar agradarle.

Hace dos años, Dios me había establecido para servir el mensaje de ésta palabra. En aquel tiempo estuve muy agradecido a Dios por darme ésta palabra, pues en aquel tiempo tuve muchas luchas, hasta llegar a pensar en dejar la obra de Dios, porque yo mismo no me sentía digno de servirle. Pero meditando en ésta palabra, Dios me fortaleció y restauró la relación rota que tenía con él, y me ayudó a levantarme de mi auto-condenación y mi sentimiento de fracaso como siervo de Dios. Luego de eso renové mi decisión de servir a Dios, y me esforcé en servir en la obra. Confiando en el amor de perdón de mi Señor, cada vez que caía en pecado, fui delante de mi Señor. Pero descuidando mi corazón, y pensando en que he servido mucho en la obra, me había apartado de los campos universitarios. Reconozco que el que no haya participado más de veinte ovejas en la Academia de Semana Santa y que no haya podido ayudar bien a D. Carlos a participar en la Academia, son en gran parte por causa de mi falta, pues aunque otros pastores se sacrificaron para salir a pescar, yo, teniendo todo el tiempo del mundo, apenas salía dos o tres veces a campos a pescar. Me justificaba diciendo que tenía varias cosas que hacer y que tenía ovejas fieles con quiénes estudiar. Así dejé a un lado el salir a pescar. También me confié mucho en que D. Carlos había participado fielmente en todas las actividades del Centro, por lo que no oré mucho por él a pesar de conocer su dificultad. Pensé que había otras ovejas que necesitaban de más oración, y que él eventualmente participaría en la Academia. Me arrepiento por tener un pensamiento muy simplista y no tener un corazón verdadero de pastor para orar y servir a las ovejas hasta el final. Durante la Academia me sentía muy pesado en mi interior, porque de por sí tenía una lucha interna por causa de otros problemas tanto personales como por la fraternidad, el que no hayan participado las ovejas, y especialmente que D. Carlos no participara ningún día de la Academia me hizo pensar seriamente que había fracasado totalmente como director de la fraternidad.

Pero mi Señor me da otra vez ésta palabra para que renueve el amor hacia mi Señor, y crezca para servir a las ovejas. Mi Señor Jesús me dice a mí: ‘Si me amas, ve y apacienta a mis ovejas. La muestra verdadera del amor a mi Señor es a través de apacentar a sus ovejas. Amo a mi Señor, y él lo sabe. Oro para poder demostrar éste amor a mi Señor a través de servir continuamente tanto a la fraternidad como al CUAAD. Oro porque diariamente salga a campus a pescar, y de diez estudios uno a uno por semana. Oro también porque pueda servir con fidelidad a la fraternidad. Por eso oro porque tenga sabiduría para saber cómo servirles, y no deje de orar por cada uno de los miembros. Oro porque de la Fraternidad de CUAAD puedan crecer los pastores que apacienten a las ovejas de nuestro Señor Jesucristo, y podamos manifestar nuestro amor por nuestro Señor. Oro porque cada uno de los miembros podamos crecer arraigando nuestra fe en la palabra.

Una palabra: Apacentar a las ovejas de mi Señor.

Monday, March 24, 2008

Still calls me son

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This is our new video. This time we did it for the Easter Conference. I hope you like it.


Monday, March 10, 2008

As funny as it can be....

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I was reading the Chicago Tribune weather forecast and I was thinking in a relationship between Chicago and Guadalajara:

The temperature in both cities is 26°.

But the difference is the unit:

Chicago->

26°F (around -3°C)

Guadalajara->

26°C (around 79°F)

Well, at least we share the numbers. Hahahaha....

Sunday, March 9, 2008

Fishtank reloaded

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I did some rearrangements to my fishtank.

Before:


Now:


I got rid of my two clarkii clownfish, because they were bothering too much to my new oscellaris. I had to change a little bit the rocks to catch the clakiis. I think I like it more the way it is now.

I also added new equipment, two powerheads to make create more waves and current. Also it has plants. It was kind of difficult to get them. There aren't that much marine plants these days at stores.

The angelfish is comming out more often. I don't know if it's because of the rockwork, his new mates, the plants, the current, or a combination of everything, but I'm happy to see him more often (although he didn't come out for the picture).

New specimens:


2 oscellaris clownfish. These are the ones I always wanted to have. They are just gorgeous, but still to small in my fishtank. I hope they make it to survive and grow a little bit more. I love their colors and the way they swim. The thing is that I had bad experiences before. The first ones died within a week. But these ones were about a week at the petshop, so I expect a little bit more about them.


2 fire dartfish. In the picture there are three, but one died. May be stressed because the purpule dartfish is being kind of agressive. I read they're not agressive even within the same kind, so I don't know what's happening.




Green mandarin fish. One of the most amazing creatures because of the colors. I haven't get a good picture, I hope some day I may take one good picture.


Scooter blenny. It's from the same family as the mandarin fish, but the colors are different. Mandarins has some great colors, but the scooter has camouflage with his surounding. Some times you can't notice it unless he moves.

Saturday, March 8, 2008

LA SANGRE DEL NUEVO PACTO

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LA SANGRE DEL NUEVO PACTO

PALABRA/ MARCOS 14:1-26

V. CLAVE/ MARCOS 14:24

Y les dijo: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada.

Oro para que a través de ésta palabra guarde en mi corazón el nuevo pacto con Dios, y entregue todo lo mejor de mí a mi Señor Jesús, quien es mi salvador, mi rey eterno que merece toda la gloria. Oro para que ésta sangre del nuevo pacto también pueda llegar al corazón de los estudiantes en los centros universitarios. Así, oro porque cada uno de nosotros seamos diligentes en predicar éste evangelio.

Finalmente los fariseos se cansaron de Jesús y decidieron matarle. Esto sucedió dos días antes de la Pascua y la fiesta de los panes sin levadura. La Pascua era la celebración de los judíos donde recordaban la salida de Egipto, dejando su vida de esclavos a una vida libre en camino a la tierra donde fluye leche y miel. La fiesta de los panes sin levadura era una celebración para recordar los días en los que fueron esclavos en Egipto, y con esto también dieran agradecimiento por la vida en libertad que vivían en ese momento. Así, estas dos fiestas eran muy importantes en las vidas de los judíos. Por esto, los sacerdotes y los escribas decidieron no matar a Jesús durante las fiestas para no causar alboroto.

En ese tiempo, mientras los fariseos decidían qué y cómo hacer, Jesús fue a Betania, a la casa de Simón el leproso. Jesús, sus discípulos y varios otros invitados estarían a la mesa compartiendo la comida. Pero en medio de ésta comida, vino una mujer y derramó un vaso de alabastro de nardo puro de mucho valor. En el versículo 5 dice que ése vaso de alabastro de perfume, valía más de trescientos denarios, esto es aproximadamente $15,000 pesos mexicanos. Cuando ella hizo esto, algunos de los que estaban a la mesa se enojaron y comenzaron a murmurar de ella, diciendo que se había desperdiciado ése dinero en Jesús, cuando se pudo haber ayudado a los pobres. ¿Verdaderamente estos hombres habrán sido tan filantrópicos? Seguramente que ellos no lo eran, pero ellos no quisieron expresarse, diciendo: ‘¿Por qué mejor no me dio el perfume a mí y lo desperdició derramándolo en Jesús?

¿Por qué ésta mujer habría hecho lo que hizo? Si vemos éste mismo evento en el evangelio de San Juan, dice que la mujer era María, la hermana de Lázaro. Ella amaba a Jesús, por eso quiso entregarle lo mejor y más preciado que tenía a él. Era tradición de las mujeres juntar perfume en un vaso de alabastro para su boda. Por otro lado, el nardo era una flor exótica para los judíos. Ésta flor de nardo provenía del Himalaya, por lo que su precio era muy alto, pues se traía desde muy lejos. Por eso las mujeres juntaban poco a poco el nardo comprando la cantidad que pudieran. Por eso es que el vaso de alabastro que tenía María era carísimo. 100ml de Chanel No.5 cuesta $600 pesos mexicanos, por lo que sería lo equivalente a aproximadamente 2.5lt de éste perfume. Ella habría guardado con mucho esfuerzo y celo éste perfume para poder usarlo el día de su boda. Pero en lugar de usarlo en su boda, ungió a Jesús con su perfume durante la comida en casa de Simón. Ella entregó a Jesús lo más precioso que tenía. Ella conoció a Jesús como un gran maestro y profeta que podía hacer muchos milagros. Luego se hicieron amigos muy cercanos, tanto así que en el evangelio según San Juan, declara que Jesús amaba a Lázaro, Marta y María. Pero cuando María vio cómo Jesús hizo resucitar a su hermano Lázaro de la muerte, reconoció que Jesús no solamente era un gran enviado de Dios, sino que era el Cristo, el Mesías que ella tanto tiempo había estado esperando. Por esto, ella decidió entregar lo más precioso de su vida a Jesús. Los otros que estaban a la mesa comiendo, no pudieron comprender esto y solamente le criticaron.

Al oír esto, Jesús les dijo: “Dejadla, ¿por qué la molestáis? Buena obra me ha hecho.” (v. 6) Jesús conoció el corazón de María y recibió con agrado ésta ofrenda que ella le ofrecía. En realidad, a Jesús también le sería un poco incómodo que ella hubiera derramado el vaso de alabastro de perfume sobre de él durante la comida. Todavía si le hubiera puesto unas cuantas gotas sobre su cabeza hubiera estado bien para llenar de una fragancia agradable. Pero derramar todo el vaso de alabastro, primero sentiría toda su cabeza y su ropa mojada, luego el perfume tendría un olor tan penetrante, que en principio podría parecer agradable, pero poco a poco sería molesto, y finalmente sentiría todo su cuerpo muy viscoso. Pero Jesús recibió éste acto de María y la defendió de las críticas de los hombres que estaban a la mesa. Realmente sus comentarios pudieron haber herido profundamente a María, pues ellos hicieron parecer que darle a Jesús algo tan precioso era un desperdicio. Por eso Jesús les dijo: “Siempre tendréis a los pobres con vosotros, y cuando queráis les podréis hacer bien; pero a mí no siempre me tendréis.” (v.7) Los pobres siempre van a estar y van a tener oportunidad de servirles. Pero Jesús moriría en dos días. Si María no hubiera hecho lo que hizo en ése momento, ya no podría tener otra oportunidad. Era realmente una oportunidad única en su vida. Nosotros también podemos tener varias oportunidades para ayudar a otros hombres, pero para servir al Señor cada oportunidad es única. No sabemos si ésta oportunidad se presentará otra vez. Podemos confiarnos de que somos pastores o miembros de una iglesia, por lo tanto pasamos mucho tiempo de nuestras vidas sirviendo en la iglesia y, por consecuencia, tenemos muchas oportunidades para servir al Señor. Pero esto es una necedad porque ésa oportunidad no se volverá a presentar jamás otra vez, y no sabemos lo que nos pase mañana, pues si morimos, ya no pudimos servir al Señor, y si estamos en problemas, buscaremos al Señor pero perdimos la oportunidad de servirle antes de que sucedieran los problemas.

Oro para tener éste corazón de María que entregó lo mejor de ella a Jesús sin escatimar nada. Ella pudo haber negociado un poco derramando un poco de perfume sobre Jesús y guardando el resto. Pero ella no quiso entregarle un poco de ella, sino quiso entregarle todo de ella. Muchos hombres no dan las ofrendas a Dios porque piensan que tienen necesidades más importantes, y dicen dentro de sí: ‘Dios comprende mi necesidad. Pero estas personas piensan esto porque no confían en Dios, sino solamente ven su necesidad momentánea. No conocen la bendición de la abundancia de Dios. Otros piensan que mientras son jóvenes hay que gozar la vida, y cuando uno llegue a una edad adecuada, puede entregarse a servir a Dios. Pero ellos piensan así porque no conocen el gozo y la felicidad de vivir sirviendo a Dios, sino que solamente ven las tribulaciones y quieren huir de éstas. Hay sueños que queremos lograr y pensamos que a Dios podemos servirle donde sea y como sea, y se aferran a tratar de lograr su sueño. Hay deseos escondidos en nuestro corazón y queremos hacer transacción con la situación para no salir perjudicados o no perder tanto. Pero lo que nuestro Señor quiere de nosotros es que le entreguemos todo de nosotros. En Deuteronomio 6:5, estudiamos: “Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Dios nos mandó a que le amemos con TODO nuestro corazón, TODA nuestra alma, y TODAS nuestras fuerzas. Dios es digno de recibir todo lo mejor de nosotros, porque él nos amó primero, y cuando estábamos en caminos de sombras de muerte, tuvo misericordia de nosotros, y tuvo la iniciativa de amor al acercarse a nosotros para darnos la vida eterna. Antes de que nosotros siquiera pudiéramos pensar en que existiríamos, él nos tenía en su seno con un plan para nosotros. Y antes de que nosotros pudiéramos cometer algún pecado, él se adelantó para enviar a nuestro Señor Jesucristo a morir en la cruz para que en éste tiempo podamos ser perdonados sin necesidad de obras, sino solamente con fe. Dios dio lo más precioso que él tenía para salvarnos a nosotros. Por eso él es digno de recibir lo más precioso que nosotros tenemos.

Pero cuando Jesús recibió la ofrenda de ésta mujer, no solamente la recibió como un acto bueno, sino que dijo: “Esta ha hecho lo que podía; porque se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura. De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella.” (v.8, 9) Jesús recibió éste ungimiento con perfume como su unción para su sepultura. María nunca habría imaginado hacer una cosa así. Pero Jesús hizo representar lo que ella hizo como algo mucho más importante de lo que ella pensaba. Ella solamente quería mostrarle su amor a Jesús, pero Jesús hizo de su ofrenda un símbolo. Por eso les dijo que donde quiera que se cuente éste evangelio, se recordará lo que ella hizo. A veces podemos pensar que lo que hacemos es muy poco. Pero aunque sea poco, Dios lo recibe y lo usa grandemente. No debemos pensar que como es poco, no vale la pena hacerlo o entregarlo, sino que simplemente hay que darlo a Dios. Nuestro servicio en los centros universitarios a través del estudio uno a uno en ocasiones parece muy poco. Pero a través de ése estudio de uno a uno son levantados los líderes espirituales para éste siglo, y ellos continuamente llevan el evangelio. Limpiar el baño en el Centro parece un trabajo poco importante comparado con preparar el tercer piso para el culto dominical, pero si nadie limpiara el baño, todo el Centro apestaría y no podríamos entregar una ofrenda de olor grato a Dios durante el culto dominical. Si cada uno entrega lo mejor de sí a Dios, parezca poco o no, Dios lo toma y lo usa grandemente en su obra. Así sucedió cuando entregaron a Jesús cinco panes y dos peces. También Jesús reconoció que las dos blancas de la viuda eran más que todos los denarios que los ricos habían dejado caer en la caja de las ofrendas. Dios no ve la cantidad, sino la calidad. Dios ve si lo entregamos con un corazón sincero y con todo nuestro amor a Dios.

Oro porque seamos los hombres y mujeres de fe que aman a Dios con todo su corazón, toda su alma y todas sus fuerzas, y por ello entreguemos a nuestro Señor lo mejor de nosotros sin escatimar nada. Oro porque así seamos instrumentos útiles e importantes para Dios, y Dios nos pueda usar para manifestar su gloria.

Me arrepiento porque muchas veces no entrego las cosas a Dios con todo mi corazón, sino que hago transacción con la situación, veo mi propio interés, busco ser reconocido o quiero recibir agradecimientos. Muchas veces, aunque puedo quedarme más tiempo para pescar, pienso que ya hice mucho, y que como di varios estudios, nadie me puede decir nada. Por eso, en lugar de amar a las ovejas y amar el servir a Dios, me enorgullezco de lo que he hecho. También quiero ser buen líder, pero al pensar solamente en esto y no pensar en el amor de Dios y en su misericordia, termino siendo un dictador que se la pasa dando órdenes. Oro porque solamente viva delante de mi Dios, y le entregue a él todo de mí, sin buscar nada a cambio para mí. Oro porque pueda ser un buen pastor para las ovejas y un buen líder en el Centro para servir la obra de Dios.

Cuando Judas vio esto, le quedó claro una cosa: Jesús no establecería un reino mesiánico, por lo que no tendría él parte en el gabinete de Jesús, pues Jesús no tendría gabinete. Entonces fue ante los sacerdotes y ofreció entregar a Jesús. Todos los discípulos tenían problema para enfrentar la muerte de Jesús. Pedro quiso reconvenir a Jesús y fue severamente regañado por Jesús. Los hermanos Jacobo y Juan también quisieron adelantarse a pedir la izquierda y la derecha del trono de Jesús, pero también fueron rechazados. Judas no había hecho algo destacado, pero en su corazón también guardaba ésos deseos. Pero mientras los otros discípulos lucharon contra sus propias ideas y sus propios deseos para hacer las cosas conforme a la palabra de Jesús, Judas no luchó. Por eso Satanás pudo entrar fácilmente en su corazón y ofreció entregar a Jesús. Nosotros debemos luchar contra las tentaciones de Satanás. El apóstol Pedro escribió exhortando a los cristianos, diciendo: “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;” (1 P 5:8) Los chismes, las quejas, los rencores todos éstos hacen que se abra una puerta en nuestro corazón el cual Satanás aprovecha para entrar en nosotros, y si no lo desechamos rápidamente, vamos a ser presas de Satanás. Oro porque seamos los soldados de fe que luchan contra el poder de Satanás en todo momento, y quitemos de nuestro interior todas las cosas que son desagradables delante de Dios, y nos vistamos de su amor y de su gracia.

Después de esto, pasando ya dos días, era el día de la Pascua e iniciaba también la fiesta de los panes sin levadura. Entonces Jesús mandó a dos de sus discípulos a que prepararan un lugar para Jesús y los doce. Jesús les dio instrucciones claras de cómo sabrían donde preparar el lugar para la Pascua, y ellos dos hicieron todo conforme a lo que Jesús les mandó hacer.

Durante la cena, Jesús les dijo algo que fue desconcertante para todos. De cierto os digo que uno de vosotros, que come conmigo, me va a entregar.” (v.18) Todos los discípulos dudaron. Ninguno pudo decir: ‘Yo no. Ni tampoco se miraron unos a otros pensando que era el otro. Todos comenzaron a preguntarse si sería él mismo. Esto manifiesta que en todos existía la posibilidad de que en algún momento traicionaran a Jesús. Jesús sabía que Judas era quien le traicionaría, pero no le dijo expresamente. Jesús quería que cada quien reflexionaran, oraran y se arrepintieran si había en ellos éste sentir. Pero especialmente de Judas esperaba que esto entrara en su corazón y se arrepintiera cuando todavía tenía tiempo. Por eso Jesús les advierte, en los versículos 20 y 21, que Jesús será entregado conforme a las escrituras, pero pobre de aquel hombre por quien Jesús es entregado.

Luego, Jesús tomó el pan y lo bendijo. Y repartiéndolo, les dijo: “Tomad, esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, también les repartió del vino, y todos tomaron. Entonces Jesús les dijo: “Esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada.” (v.24) Éste nuevo pacto se refería al nuevo pacto del que habló Dios al pueblo de Israel mediante su siervo Jeremías: “He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado. (Jer. 31:31-34) Dios había establecido un pacto entre Israel y Dios. Ellos guardarían los mandamientos, estatutos y ordenanzas de Dios, y Dios haría de ellos una nación fuerte, un reino de sacerdotes y gente santa para todas las naciones del mundo. Sin embargo, el pueblo de Israel había roto éste pacto con Dios, por lo que Dios tampoco tenía responsabilidad sobre de ellos. Pero Dios amó a su pueblo, y amó a los hombres. En aquel tiempo ellos habían roto el pacto con Dios, pero Dios les promete que establecerá un nuevo pacto entre Dios y los hombres. Éste pacto sería que sus palabras no estarían en piedras o madera, sino en el corazón de los hombres, y que en aquellos días del nuevo pacto, Dios va a perdonar la maldad de los hombres, y no se acordará más de sus pecados. Éste pacto se cumple a través de Jesús. A través de su muerte en la cruz, nosotros somos limpios de nuestros pecados, hasta quedar blancos como la nieve. Como Jesús cargó con nuestro pecado, también Dios olvida que pecados cuando nos arrepentimos. Por eso nosotros podemos estar diariamente delante de Jesús, y dar gloria a su nombre en todas las cosas, porque él nos recibe como si nunca hubiera pasado nada, gracias a la misericordia y la gracia del perdón de nuestro Señor Jesucristo.

Jesús les enseñó a sus discípulos el verdadero significado de de la pascua. Antes los hombres debían matar a los animales para ser perdonados de sus pecados. Pero éste animal servía solamente una vez. Era una ofrenda simbólica, pero no perfecta. Pero Jesús es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Él no tiene pecado ni manchas. Él es perfecto, santo y puro, por lo que su muerte en la cruz nos limpia de nuestro pecado para siempre. Solamente en la sangre de Jesús los hombres pueden tener perdón y pueden acercarse a Dios nuevamente.

Oro porque nos gocemos en la sangre del nuevo pacto y gocemos de una comunión diaria con Dios. Oro porque prediquemos éste evangelio del perdón de pecados, ésta sangre del nuevo pacto, y los jóvenes universitarios puedan cambiar sus corazones. Oro porque a través de predicar éste evangelio, pronto sea establecido el reino de Dios entre nosotros. Por eso, primeramente oremos por el CUAAD, y por ésta obra en Guadalajara, para que de aquí salgan los siervos de Dios hacia todas las naciones del mundo.

Una palabra: Tenemos un nuevo pacto con Dios a través de Jesús.

Thursday, March 6, 2008

DIOS DE VIVOS

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DIOS DE VIVOS

Palabra / Marcos 12:13-27
V. Clave / Marcos 12:27

Dios no es Dios de muertos, sino de vivos; así que vosotros mucho erráis.

En éste pasaje, los líderes religiosos decidieron hacer las preguntas difíciles a Jesús. Pero Jesús contestó a éstas preguntas con la palabra de Dios. Jesús les enseña que lo más importante es dar a Dios lo que es de Dios, y que Dios es Dios de vivos. A través de ésta palabra, oro para vivir delante del Dios de los vivos, y le entregue a él todas las cosas que él merece recibir.

Primero llegaron con Jesús los fariseos y los herodianos. Un dúo simplemente extraño. Los fariseos eran los líderes religiosos con el orgullo de ser el pueblo de Dios. Así, con ésta idea, ellos no querían aceptar que fueron conquistados por otra nación, y no querían dar los impuestos a Roma. Ellos decían que el tributo se debía dar a Dios, no a ninguna otra nación. Por el otro lado, los herodianos eran un grupo político que apoyaba al rey Herodes. Ellos querían el favor de Roma y vivían conforme a las leyes y tradiciones romanas. Por lo tanto, ellos también apoyaban la paga de impuestos a Roma. De ésta forma, herodianos y fariseos formaban una pareja dispareja. Sin embargo los dos tenían un mismo fin: quitar a Jesús de sus caminos. Jesús había indicado en muchas ocasiones las faltas y los males de los fariseos como líderes religiosos. Ellos estaban enojados con Jesús porque indicaba sus faltas, y al mismo tiempo estaban celosos de él por su popularidad. Los herodianos no sabemos exactamente qué problema tenían con Jesús. Podríamos imaginar que como Jesús estaba teniendo mucha popularidad, podría derrocar al rey Herodes, y entonces los herodianos perderían todos sus privilegios. Aunque no sabemos con exactitud, en la Biblia menciona que solamente dos veces se juntaron herodianos y fariseos, y las dos ocasiones eran para matar a Jesús. Su plan era macabramente perfecto.

Ellos llegaron con Jesús y le dijeron: “Maestro, sabemos que eres hombre veraz, y que no te cuidas de nadie; porque no miras la apariencia de los hombres, sino que con verdad enseñas el camino de Dios. ¿Es lícito dar tributo a César, o no? ¿Daremos, o no daremos?” (v.14) Primero, ellos adularon a Jesús. Ellos no creyeron en sus palabras. Ellos solamente adularon a Jesús para poder llegar a preguntar su pregunta ponzoñosa. Pero ellos no llegaron a esto simplemente por adular, sino que en su hipocresía se escondía una verdad. Jesús enseñó a los hombres la verdad del camino de Dios. Jesús no miraba la apariencia de los hombres, sino que conocía sus corazones. Jesús sabía que estos hombres que habían venido a él, no venían con la intención de aprender de él, sino querían tentarle. Segundo, ellos preguntaron sobre el tributo a César. El tributo a César era una cuestión muy delicada entre los judíos. Ellos no querían dar el tributo a César. Por eso, si Jesús decía que sí se diera el tributo, entonces los fariseos lo acusarían de traidor a la nación, y el pueblo se decepcionaría y se alejaría de Jesús. Por el otro lado, si Jesús enseñaba que no se diese tributo a César, los herodianos acusarían inmediatamente a Jesús ante Roma diciendo que era un revoltoso que enseñaba a no pagar los tributos a Roma.

Parecía que Jesús se encontraba entre la espada y la pared. Sin embargo, ¿qué fue lo que respondió Jesús? Jesús les pidió una moneda, y les preguntó de quién era la imagen y la inscripción. Ellos entonces respondieron: “De César. Entonces, Jesús les dijo: “Dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.” (v.17) Primero, Jesús enseñó a dar a César lo que era de César. Esto es, que ellos debían reconocer que todas las cosas están bajo la soberanía de Dios, por lo que el hecho de que César hubiera impuesto leyes y tributos también era porque Dios así lo permitía, por lo tanto, los israelitas debían aceptar y obedecer a ésta soberanía de Dios. Nosotros también, muchas veces no quisiéramos cumplir con las leyes. A veces pensamos que son insignificantes y que ya no importan esas leyes porque vivimos bajo la soberanía de Dios. Pero por el contrario, siendo que vivimos bajo la soberanía de Dios, debemos cumplir con mayor razón las leyes del mundo, porque Dios es quien pone a los gobernadores, y él es quien les da potestad de poner las leyes. En Romanos 13:1, Pablo les manda a los santos en Roma que se sujeten a las autoridades del mundo, porque éstas fueron puestas por Dios. Jesús también le dijo a Pilato que la autoridad que tenía no la tendría si no fuera dado por Dios. Así, debemos ser respetuosos con la ley debemos cumplirla.

Segundo, Jesús enseñó a dar a Dios lo que es de Dios. Jesús hace especial mención de esto por causa de los fariseos. Ellos no querían dar el tributo a César diciendo que ellos solamente debían dar tributo a Dios. Sin embargo, ellos mismos no entregaban a Dios lo que es de Dios. En Marcos 7, Jesús también regañó a los fariseos diciendo que ellos usaban las leyes de Dios para quebrar las leyes de Dios. En esa ocasión les indicó que ellos dejaban que un hombre no ayudara a su padre y a su madre diciendo que lo que tenía era Corbán, ofrenda para Dios, pero en realidad ellos ni siquiera entregaban esto a Dios. Nosotros debemos dar a Dios lo que es de Dios. En nuestro interior tenemos la imagen y el sello de Dios. Por eso nuestra vida le pertenece a Dios. El apóstol Pablo enseñó, diciendo: “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.” (Rom. 12:1) Debemos entregar todo nuestro cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios.

En éste mundo es fácil confundir lo que hay que dar a Dios y lo que hay que dar a César. En el mundo le temen a no pagar impuestos, porque éste genera multas y hasta la cárcel. Pero los hombres no temen tanto el dar a Dios lo que a él le pertenece. Los hombres nunca faltan a trabajar, pero cuando se trata del estudio bíblico, escribir Sogam o Pan Diario, siempre hay excusas y lo dejan para otro día, hasta que finalmente no lo hacen. Las personas menosprecian a ofrenda a Dios pensando que hay gastos más importantes qué hacer. Ellos dicen: ‘Primero comer que ser cristiano.’ Pero olvidan que la comida y todas nuestras necesidades Dios nos las suple si nosotros nos entregamos totalmente a él, porque él es nuestro Padre y nosotros sus hijos. Nosotros como cristianos tenemos dos ciudadanías, la celestial y la terrenal, por lo que debemos cumplir con éstas dos cosas. Dejar de hacer las cosas de Dios por hacer las cosas que nosotros queremos, también es dejar de dar a Dios lo que es de Dios. Oro porque tenga un corazón totalmente entregado a Dios. Muchas veces mi orgullo me impide entregar las cosas a Dios. Aunque trabaje en el Centro, muchas veces hago las cosas buscando mi propia satisfacción. Aunque no espero ser reconocido por otros, si espero ser reconocido por mi padre y por mí mismo. Por eso, en lugar de hacer las cosas para gloria de Dios, termino haciendo las cosas para mí mismo, para mi propia gloria. Me arrepiento porque a veces salgo a pescar con ése afán, y por eso cuando las ovejas parce que no aceptan, con facilidad las abandono y ya no las sigo buscando. Oro para que todas las cosas que haga, grandes o chicas, las entregue a Dios, porque él merece toda la gloria y toda la alabanza. También oro porque organice bien mi tiempo y no la desperdicie, sino que la aproveche bien para servir a Dios, leyendo la Biblia, preparando los estudios, meditándola, y un sin número de cosas que podría estar haciendo en lugar de perder el tiempo.

Luego que los fariseos y herodianos escucharon la respuesta de Jesús, se sorprendieron de su sabiduría, y se fueron. Pero luego entraron los saduceos. Éstos eran gente que tenía gran influencia dentro de la sociedad judía. No se le podía catalogar como religiosos porque ellos solamente creían en los cinco libros de Moisés, pero no creyeron en la resurrección. Ellos pensaron que las bendiciones de Dios serían en ésta tierra, por lo que buscaron juntarse con poderes políticos y ricos. Ellos llegaron con Jesús y le hicieron una pregunta sobre lo que pasaría en la resurrección. Crearon la historia de siete hermanos. El mayor de ellos se casó con una mujer, pero murió sin dejar descendencia, por lo que el segundo se casó con ella según la ley de Moisés. Pero éste también murió sin dejar hijos, y el tercero se casó con ella, y luego el cuarto, el quinto, hasta el séptimo. Finalmente también la mujer también murió. Entonces, los saduceos preguntaron a Jesús que cuál de los hermanos tendría a ésta mujer en la resurrección, siendo que los siete se habían casado con ella. Ellos querían mofarse de la resurrección. Ellos pensaron que los problemas de éste mundo seguirían en el siguiente, por lo que no debía haber resurrección por el bien de la humanidad. Pero, Jesús les respondió: “¿No erráis por esto, porque ignoráis las Escrituras, y el poder de Dios?” (v.24) Jesús les dice que ellos estaban ignorando las Escrituras y el poder de Dios. Primero, Jesús les dice: “Porque cuando resuciten de los muertos, ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles que están en los cielos.” (v.25) Nosotros seremos como los ángeles. Nuestros cuerpos no van a ser como lo conocemos, sino que tendremos cuerpos celestiales. En ésta tierra tenemos necesidad de casarnos para complementarnos, pero en la resurrección seremos perfectos y solamente daremos gloria a Dios. Segundo, Jesús les dice: “Pero respecto a que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés cómo le habló Dios en la zarza, diciendo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob?” (v.26) Jesús les enseña a los saduceos a que lean, comprendan y acepten la palabra. En el Antiguo Testamento en repetidas ocasiones manifiesta que Dios es Dios de vivos. Sin embargo, los saduceos no quisieron aceptar ésta palabra, sino que solamente quisieron aceptar lo que quisieron. Por eso ellos erraban en su pensamiento, ignorando las Escrituras y el poder de Dios.

Entonces Jesús les dice: “Dios no es Dios de muertos, sino de vivos.” (v.27) Los muertos tienen pensamientos oscuros. Al no tener fe en la resurrección, los hombres temen a la muerte, y siempre viven con inseguridad. Sin embargo, los hombres de Dios, tienen poder y fuerza vital. Dios es luz, por lo que también ilumina nuestros pensamientos. Despeja todos nuestros miedos. Porque nosotros servimos al Dios de vivos, sabemos que la muerte no nos hace nada. El apóstol Pablo dijo sobre esto, “Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?” (1Cor. 15:53-55) Cuando tenemos fe en la resurrección, también podemos desafiar al poder de la muerte, diciendo: “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? Esto es porque Dios es más poderoso que la muerte. Nuestro Señor Jesús murió en la cruz, pero venció el poder de la muerte al resucitar al tercer día. Así, nosotros también sabemos que si morimos, resucitaremos.

Oro porque teniendo fe en éste Dios de vivos, también viva mi vida lleno de fuerza vital. Oro por tener ánimo para servir el evangelio. Oro por meditar en la palabra y arraigar mi fe en el evangelio. Oro por conocer correctamente la palabra, y pueda enseñar correctamente la palabra. Oro porque luche contra el poder del pecado en los centros universitarios y sea manifiesto el Dios de vivos, a través de mi vida y en la vida de los estudiantes.

Una palabra: Dios es Dios de vivos.