Tuesday, June 9, 2009

LA SAGACIDAD PARA USAR LAS RIQUEZAS

LA SAGACIDAD PARA USAR LAS RIQUEZAS

PALABRA/ LUCAS 16:1-31

V. CLAVE/ LUCAS 16:9

Y yo os digo: Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando éstas falten, os reciban en las moradas eternas.

Antes de estudiar ésta palabra me fue muy difícil comprender el término ‘riquezas injustas’. Cuando quise preparar el estudio, estuve en gran dificultad tratando de comprender lo que quería decir ésta palabra. Supuse que no quería decir las riquezas obtenidas por corrupción o robo, ni otra cosa ilegal. Nuestro Señor Jesús no aprobaría algo así, pues es condenado por las leyes de Dios. Entonces, ¿qué son riquezas injustas? A través del estudio pude aprender que las riquezas injustas son todas las riquezas en ésta tierra, porque ésta tierra está lleno de pecado, por lo que todo lo que pertenece aquí es injusto. Las riquezas justas son aquellas que se encuentran en el reino de los cielos. Oro porque pueda usar las riquezas de éste mundo para gloria de Dios, y que en su tiempo pueda ganar las riquezas justas del reino de Dios.

Jesús quiso enseñarles a sus discípulos cómo deben de actuar en ésta tierra a través de la parábola del mayordomo injusto. Éste mayordomo había malgastado los bienes de su señor. Un mayordomo debería administrar los bienes de su señor para que éste pueda tener más ganancias. Uno de los mayordomos más famosos en el mundo es Alfred, el mayordomo de Bruce Wayne, quien con fidelidad ayuda en todas las cosas para que su amo pueda hacer lo que quiera hacer. Batman no podría existir sin la ayuda de Alfred. Pero el mayordomo de ésta parábola hizo todo lo contrario de lo que un mayordomo debiera hacer. Cuando el señor de la casa se enteró de esto, le dio ultimátum a ese mayordomo. Entonces el mayordomo entró en preocupación, diciéndose a sí mismo: “¿Qué haré? Porque mi amo me quita la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza. Ya sé lo que haré para que cuando se me quite de la mayordomía, me reciban en sus casas.” (v. 3, 4) El mayordomo había comido y bebido en casa de su amo, y habría gastado mucho de los bienes del amo armando fiestas con sus amigos y familiares. Por eso no tenía fuerza ni condición para hacer trabajos, y mendigar no se lo permitía su orgullo. Pero el mayordomo no había llegado a ser mayordomo por tonto. Si algo sabía hacer bien era usar la cabeza. Así que se las ingenió para poder condonar la deuda de varios que le debían a su señor. Tuvo gran astucia y sagacidad para poder modificar los documentos de deudas. Así se ganó el favor de otros.

Cuando el señor se enteró de lo que el mayordomo había hecho, en lugar de enojarse, alabó a ése mayordomo que con sagacidad se había preparado para lo venidero, por que los hijos de luz no eran tan sagaces como los hijos del mundo. Ahora, ésta sagacidad no se refiere a hacer negocios torcidos, como se mencionó desde el principio, pero el señor alabó que éste mayordomo no se quedó de brazos cruzados llorando por su situación, sino que rápidamente se movió para prepararse para su futuro incierto. Por eso Jesús les dijo a sus discípulos: “Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando éstas falten, os reciban en las moradas eternas.” (v.9) Jesús no nos manda a que seamos narcotraficantes para ganar riquezas y tener muchos amigos, sino que nos dice que no apreciemos más al dinero que el hacer amigos. También nos dice que estemos listos para prepararnos para el futuro. Los hombres del mundo se esfuerzan mucho por ser los mejores o los más destacados, porque a través de eso sienten que tendrán una seguridad sobre su futuro. Pero los cristianos, al confiar en que Dios nos guiará y que las cosas del mundo no son importantes, muchas veces nos quedamos de brazos cruzados sin tener visión para el futuro ni esperando nada para el futuro.

Primero, ganar a los amigos. Los hombres de éste siglo prefieren a lo material que a los hombres mismos. Por eso es difícil saber quién es un amigo verdadero, porque en cuanto hay problemas de dinero, comienza a haber una ruptura en ésa amistad. El hermano de un amigo le vendió una camioneta a su mejor amigo. Como eran cuates, no hizo ningún documento firmado, y también le dio los papeles desde el principio. Su amigo le iba a dar diez pagos por la camioneta, pero después del cuarto pago, ya no le volvió a dar más pagos, diciendo que ya había terminado de pagarle suficiente por la camioneta. Así se metieron en un pleito, y dejaron de hablarse. Historias como esas las escuchamos constantemente, entre amigos y aún entre familiares. Pero Jesús nos enseña que apreciemos más a los amigos. Si los preferimos a ellos por encima de nuestro material, entonces ellos también pueden acobijarnos cuando tengamos necesidad. Pero más allá de que ellos nos puedan ayudar, Jesús dice que cuando nos falten las riquezas injustas, recibiremos las moradas eternas. Esto es, que a través de perder las riquezas injustas haciendo amigos, ganamos riquezas justas en el reino de Dios.

Segundo, ser sagaces con las riquezas. Muchos consideran a los cristianos como mediocres y conformistas. Muchas veces ven a una persona que era destacada en la escuela o en el trabajo, pero cuando se vuelven cristianos, dejan de esforzarse en aquellas cosas. Es cierto que no debemos estar atados a las cosas de éste mundo. Pero eso no quiere decir que no seamos esforzados en las responsabilidades que tenemos. Sin perder de vista el sistema del valor de la vida cristiana, donde primero es Dios, luego los hombres y luego lo material, debemos cumplir con responsabilidad todo lo que hacemos como estudiantes, empleados, empleadores, hijos, hijas, padres, amigos, etc. David no se conformó con que Israel fuera el pueblo escogido de Dios, sino que se esforzó mucho para ganar las guerras contra sus enemigos para manifestar el nombre de Dios entre los reinos del mundo. Abraham sirvió con fidelidad en la tierra de Canaán, y llegó a ser prosperado, y los reinos de Canaán quisieron hacer tratos con Abraham para que no hubiera guerras con él, porque reconocieron que el Dios de Abraham era poderoso. Moisés y Josué fueron fieles en guiar al pueblo de Israel hasta la tierra prometida, y todos los reinos tuvieron temor del Dios de Israel. Nosotros como cristianos tenemos la responsabilidad de manifestar el nombre de Dios entre los hombres del mundo. Debemos mostrarles que somos fieles en la obra de Dios, pero también somos destacados en las cosas del mundo. Si hacemos bien una cosa y mal la otra, Dios pierde éste reconocimiento. Tenemos que hacer bien y perfectamente las dos cosas para que Dios pueda ser reconocido entre los hombres.

Oro porque pueda ser un siervo fiel para la obra de Dios y en las cosas del mundo, y que tenga sagacidad para usar las riquezas que Dios me provea para ganar amigos y ganar el reino de los cielos. Aunque muchas veces siento que no tengo tantos deseos materiales, tengo que reconocer que he sido un pésimo administrador de mi tiempo. Las riquezas que un mayordomo debe administrar no son solamente materiales, sino también el tiempo, y he malgastado mucho mi tiempo. Cuando debería estar estudiando o leyendo la Biblia, muchas veces me encuentro viendo televisión o películas, o si no, bobeando en Internet. En lugar de escribir el Sogam, muchas veces me encuentro jugando en la computadora o haciendo otras cosas poco productivas. Y gastando así mi tiempo, a veces estoy muy apresurado porque siento que no tengo el tiempo suficiente para salir a pescar.

M. Timoteo dijo que para que seamos buenos maestros de la Biblia debemos ser académicos y buenos administradores. Oro porque pueda ser estas dos cosas. Oro porque tenga la disciplina de usar mi tiempo en las cosas que realmente importan. Especialmente en estudiar la Biblia y salir a pescar. Oro porque pueda cumplir con mi meta de ocho estudios uno a uno cada semana saliendo con fidelidad a campos. También oro porque pueda invitar a los pastores a salir a pescar. Oro porque pueda ser un buen académico estudiando personalmente la Biblia y también otros libros intelectuales. Oro porque en éste tiempo que voy a comenzar mis estudios de la maestría, pueda disciplinarme para ser un pastor académico que pueda demostrar la verdad de la palabra de Dios a los hombres incrédulos.

Una palabra: Se buen administrador y ser un pastor académico.

P. Edgar:

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Priscila:

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Karen:

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P. Elizabeth:

· Ser sagaz es planear y hacer las cosas objetivamente.

· Hacer las cosas esforzadamente, aunque no tenga el don o la habilidad.

· La manera en la que utilizamos las cosas que tenemos ahora define nuestro futuro.

Rebeca:

· Ser fortalecido en Dios.

P. Teresa:

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P. Orión:

· Obtener título y tener un buen trabajo.

· Administrar bien el tiempo.

· No estar tanto tiempo en Internet y no ver tanta TV.

Ketzalli:

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